miércoles, 6 de mayo de 2015

TRABAJO SOCIAL Y TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA


En el post anterior, hablamos sobre la prevalencia y el tratamiento de los TCA. Debido a que este tipo de enfermedades se dan cada vez a edades más tempranas, es necesario realizar una prevención desde la intervención social ya sea individual, grupal o comunitario.

En primer lugar, para lograr una prevención de este tipo de colectivos, hay que comenzar por el ámbito familiar, inculcando valores (alta autoestima, alimentación saludable…) y desde el ámbito educativo, donde se puede actuar como trabajadores sociales, realizando con el alumnado actividades de prevención y concienciación de la enfermedad.

Una vez detectado algún síntoma de este trastorno, se procederá a la intervención en los diferentes ámbitos:

Desde el ámbito individual/ familiar:
“Una de las condiciones más decisivas de un programa de intervención, reside en aportar información sobre las causas y consecuencias de la anorexia y bulimia, con hechos documentados acerca de la alimentación y el peso, cuestionando el papel de los medios de comunicación, al fomentar una relación falsa entre delgadez y éxito o felicidad y los peligros de la presión social”.

Desde el ámbito grupal:
Dentro del aula, se realizan sesiones con el fin de detectar a los menores en riesgo a través de la escucha entre ellos/as, las opiniones, vivencias, pensamientos respecto a estos trastornos, para que se hagan conscientes de la problemática de esta enfermedad.

Desde el ámbito comunitario:
“A nivel comunitario, el Trabajo Social, puede intervenir desde dos enfoques diferentes. Por un lado, a nivel preventivo y, por otro, a nivel sensibilizador. A nivel preventivo, hace su trabajo desde la educación, donde se realiza  a través de charlas educativas en colegios e institutos, donde se defiendan unos estilos de vida saludables y se evite cualquier tipo de publicidad que propicie el famoso “peso perfecto e ideal”, ayudando, por supuesto también, a los padres de los alumnos/as a que sepan identificar este tipo de problemas en sus hijos/as y acudan, cuanto antes, a la ayuda de un profesional, para poder eliminar este problema lo antes posible y sin la necesidad de llegar a límites extremos de la enfermedad. 

En cuanto al nivel sensibilizador, se trabaja con toda la sociedad a través de asociaciones, voluntariados, asociaciones de vecinos, etc., donde se aportan valores sociales correctos sobre la alimentación y los hábitos de vida saludables, evitando cualquier juicio de valor entre las personas de nuestra sociedad, aumentando así la autoestima de las mismas. Se trata de un trabajo a nivel social “. 
También se puede realizar una campaña a través de los medios de comunicación, para transmitir que, la extrema delgadez, no es el modelo ideal y habitual de belleza, realizando acciones que fomenten la concienciación a toda la sociedad y, en especial, a los más vulnerables a este tipo de trastornos.

En conclusión, como podemos apreciar a lo largo de este post, los trabajadores/as sociales tienen un importante papel en la prevención y sensibilización de la sociedad, de la posible existencia de estos trastornos, especialmente en los centros educativos, ya que son la población con mayores porcentajes de padecerlos, habiéndose convertido, por desgracia, estos trastornos en un nuevo yacimiento de empleo para el trabajo social.


Algunas de las asociaciones donde se puede acudir para la prevención de estos trastornos:
"La Federación  Española de Asociaciones de Ayuda y Lucha contra la Anorexia y la Bulimia está formada por las Asociaciones de diferentes provincias o Comunidades Autónomas de España y agrupa a más de veinte mil personas afectadas por la anorexia y la bulimia, así como a sus familias. En su página Web se puede encontrar información sobre actividades, encuentros, noticias o recursos".

"ADANER es una asociación de afectados y familiares de enfermos de anorexia y bulimia. En su página se encuentra, además de información sobre las actividades que realizan, foros, noticias de actualidad o enlaces de interés".


"Asociación contra la anorexia y la bulimia. En ella se puede encontrar información sobre lo que son la anorexia y la bulimia, recursos para el tratamiento, talleres o cursos de formación". 

miércoles, 15 de abril de 2015

PREVALENCIA Y TRATAMIENTO DE LA ANOREXIA NERVIOSA Y DE LA BULIMIA.


En esta entrada, vamos a tratar, en primer lugar, sobre la prevalencia  de estos trastornos, así como el tratamiento de la anorexia y bulimia nerviosa. Y, a continuación, hablamos  sobre  el tratamiento psicológico, nutricional y farmacológico.

PREVALENCIA

Las investigaciones publicadas recientemente se centran, principalmente, en la anorexia nerviosa y la bulimia, debido a su mayor frecuencia.
En España, los estudios realizados por Adeslas-Segur Caixa en 2012 señalan una tasa de prevalencia de TCA (Trastornos de la Conducta Alimentaria)  de alrededor del 4,1 - 4,5%.
La anorexia se sitúa en torno al 0,3%, la bulimia en el 0,8% y el TCA no especificado en torno al 3,1% de la población femenina de entre 12 y 21 años y entre 18 y 25 años en el caso de la bulimia.
Solo entre el  5 – 10 % de los afectados son hombres y en éstos se da con más frecuencia la bulimia o el síndrome por atracón que la anorexia nerviosa.


Para determinar si una persona padece anorexia nerviosa o bulimia,  se utilizan una  serie de cuestionarios. Los que más se aplican son:





 TRATAMIENTO PSICOLOGICO

Respecto al tratamiento psicológico,las más eficaces dentro del tratamiento de la anorexia nerviosa y bulimia son:

La persona que padece bulimia nerviosa, generalmente empieza un tratamiento de autoayuda (AA). Si este no es efectivo, puede empezar una terapia cognitivo-conductual (TCC). Otro tratamiento psicológico sería la terapia interpersonal (TIP), pero se usa, generalmente, si la terapia cognitivo-conductual (TCC) no es eficaz.

Por otro lado, si se va a empezar un tratamiento psicológico para superar una anorexia nerviosa, se debe saber, que las terapias psicológicas a valorar son muchas. La Terapia familiar (TF), por ejemplo, está adaptada a niños y adolecentes. Luego se encuentran la Terapia cognitivo-conductual (TCC), terapia familiar sistémica (TFS), terapia interpersonal (TIP), terapia psicodinámica (TPD) y terapia conductual (TC).

Las terapias deben ser adaptadas a la edad de la persona, a su gravedad y a su nivel de desarrollo. Así como también, hay terapias psicológicas que pueden ser combinadas con otro tipo de terapias. Cada terapia puede durar entre 5 y 12 meses, dependiendo del paciente (si ha sido atendido de forma ambulatoria o si ha estado hospitalizado o atendido por profesionales expertos en TCA).

TRATAMIENTO NUTRICIONAL

Anorexia Nerviosa

Se recomienda examen físico y, en algunos casos, el tratamiento con multivitaminas y/o suplementos minerales vía oral, en etapa de recuperación de su peso corporal.
La nutrición parenteral total, no debería utilizarse en personas con AN, excepto en los casos de rechazo del paciente a la sonda nasogástrica y/o disfunción gastrointestinal. La alimentación forzada debe ser una intervención utilizada como último recurso.

Bulimia Nerviosa

Aquellas personas con BN que vomitan frecuentemente y abusan de laxantes, pueden tener alteraciones en el equilibrio electrolítico. En un pequeño número de casos, es necesaria la administración oral de electrólitos, cuyo nivel plasmático sea insuficiente a fin de restaurarlo, excepto en aquellos casos en los cuales existan problemas de absorción gastrointestinal.
En caso de abuso de laxantes, las personas con BN deben ser aconsejadas sobre cómo reducir y suspender el consumo; éste debe realizarse de forma gradual, e informarlas de que el uso de laxantes no reduce la absorción de nutrientes. Las personas que vomiten habitualmente deberán realizar revisiones dentales regulares y recibir consejos sobre su higiene dental.

TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO.

“En la anorexia nerviosa se administran fármacos ansiolíticos y antidepresivos. Los altos niveles de serotonina a nivel cerebral, reducen el índice, la duración y la cantidad de consumo de los alimentos. Actualmente, no existe un método farmacológico general que se recomiende para el tratamiento de la anorexia. En cuanto a la bulimia está indicado y aprobado el empleo de la fluoxetina.”


“Los antidepresivos sobre los que se ha identificado evidencia en los TCA son los siguientes, según el grupo al que pertenecen:
– Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS): fluoxetina, citalopram , fluvoxamina.
– Otros antidepresivos: sibutramina y trazodona.
– Antidepresivos triciclícos: amitriptilina, clomipramina e imipramina.”

Grupo de trabajo de la Guía de Práctica Clínica sobre Trastornos de la Conducta Alimentaria. Guía de Práctica Clínica sobre Trastornos de la Conducta Alimentaria. Madrid: Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad y Consumo. Agència d'Avaluació de Tecnologia i Recerca Mèdiques de Cataluña; 2009. Guías de Práctica Clínica en el SNS: AATRM Núm. 2006/05-01.



En conclusión, hemos realizado un resumen de los tipos de tratamiento que pueden recibir, las personas que padecen estos dos tipos de trastornos, anorexia nerviosa y bulimia nerviosa, y hemos mencionado un estudio sobre la prevalencia de dichos trastornos. En la siguiente entrada hablaremos de las formas de prevención para este tipo de trastornos.

miércoles, 4 de marzo de 2015

¿QUÉ CONDUCTAS SON CONSIDERADAS TRASTORNOS ALIMENTARIOS Y DE LA INGESTIÓN DE ALIMENTOS?
Estos trastornos de carácter psíquico se encuentran definidos en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales ( Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, DSM) de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (American Psychiatric Association, o APA) contiene una clasificación de los trastornos mentales y proporciona descripciones claras de las categorías diagnósticas. La edición vigente es la quinta, DSM-5, publicada el 18 de mayo de 2013.


El DSM-V señala los siguientes Trastornos alimentarios y de la ingestión de alimentos: 
  • Pica
  • Trastorno de rumiación (307.53).
  • Trastorno de evitación/restricción de la ingestión de alimentos (307.59).
  • Anorexia nerviosa (307.59).
  • Bulimia nerviosa (307.51).
  • Trastorno de atracones (307.51).
  • Otro trastorno alimentario o de la ingestión de alimentos especificado (307.59).
  • Trastorno alimentario o de la ingestión de alimentos no especificado (307.50)

A continuación describiremos cada uno de ellos:

PICA: Ingestión de materia no comestible, durante un periodo mínimo de un mes. Este comportamiento alimenticio no es apropiado ni aceptado culturalmente. Si esta práctica se produce en el contexto de otro trastorno mental (Ej. Trastorno del desarrollo intelectual o afección médica (incluido el embarazo) es suficientemente grave para justificar la atención clínica adicional.


TRASTORNO DE RUMICACIÓN: Consiste en la regurgitación del alimento desde el estómago hasta la boca, para masticarlo de nuevo y tragarlo otra vez, durante un periodo mínimo de un mes. La regurgitación repetida no se puede atribuir a una afección gastrointestinal asociada u otra afección médica. Este trastorno no se produce en el curso de la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa o el trastorno de restricción de la ingestión de alimentos. Si los síntomas se producen en el contexto de otro trastorno mental, son suficientemente graves para justificar atención clínica adicional.

TRASTORNO DE EVITACIÓN/RESTRICCIÓN DE LA INGESTIÓN DE ALIMENTOS: Trastorno alimentario o de la ingestión de alimentos que se pone de manifiesto por el fracaso persistente para cumplir las adecuadas necesidades nutritivas y/o energéticas asociadas a uno (o más) de los hechos siguientes:
  • Pérdida de peso significativa.
  • Deficiencia nutritiva significativa.
  • Dependencia de la nutrición artificial o de suplementos nutritivos por vía oral.
  • Interferencia importante en el funcionamiento psicosocial.
El trastorno no se da en situaciones de falta de alimentos disponibles o por una práctica culturalmente aceptada. Tampoco se produce exclusivamente en casos de anorexia nerviosa o la bulimia nerviosa.

ANOREXIA NERVIOSA: Restricción de la ingesta energética en relación con las necesidades, que conduce a un peso corporal significativamente bajo con relación a la edad, el sexo, el curso del desarrollo y la salud física. Las personas que padecen este trastorno presentan un miedo intenso a ganar peso  o un comportamiento persistente que interfiere en el aumento de peso (incluso con un peso significativamente bajo). También muestran una alteración en la forma en que ellos mismos perciben su propio peso y/o una falta persistente de reconocimiento de la gravedad de su peso corporal bajo.
Existen dos grados de diagnóstico:
  • Tipo restrictivo: durante los últimos tres meses, el individuo no ha tenido episodios recurrentes de atracones o purgas. Este tipo describe presentaciones en la que la pérdida de peso es debida, sobre todo, a la dieta, el ayuno y/o el ejercicio excesivo.
  • Tipo con atracones/purgas: Durante los últimos tres meses, el individuo ha tenido episodios recurrentes de atracones o purgas.
La gravedad de este trastorno se mide, en los adultos, en el índice de masa corporal (IMC) o, en niños y adolescentes en el percentil del IMC. Los datos de IMC están establecidos por la Organización Mundial de la Salud y son los siguientes:
Leve: IMC ≥ 17 kg/m2
Moderado: IMC 16–16,99 kg/m2
Grave: IMC 15–15,99 kg/m2
Extremo: IMC < 15 kg/m2

BULIMIA NERVIOSA: Supone:
A. Episodios recurrentes de atracones que se caracterizan por la ingestión en un periodo determinado (p.ej., 2 horas) de una cantidad de alimentos, superior a lo que ingeriría una persona en un período similar en circunstancias parecidas y una sensación de falta de control sobre lo que se ingiere durante el episodio.
B. Comportamientos compensatorios inapropiados recurrentes para evitar el aumento de peso (vómito auto-provocado, uso de laxantes y diuréticos u otros medicamentos, el ayuno o el ejercicio excesivo).
C. Los atracones y los comportamientos compensatorios inapropiados se producen, de promedio, al menos una vez a la semana durante tres meses.
D. La autoevaluación se ve indebidamente influida por la constitución y el peso corporal.
E. La alteración no se produce exclusivamente durante los episodios de anorexia nerviosa.
La gravedad mínima se basa en la frecuencia de comportamientos compensatorios inapropiados. La gravedad puede aumentar para reflejar otros síntomas y el grado de discapacidad funcional. Va de leve (un promedio 1 a 3 comportamientos compensatorios a la semana) a extrema (un promedio 14 comportamientos compensatorios a la semana).




TRASTORNO DE ATRACONES: Episodios recurrentes de atracones que se caracterizan por la ingestión, en un periodo determinado (p.ej., 2 horas), de una cantidad de alimentos superior a la que la mayoría de las personas ingerirían en un período similar, en circunstancias parecidas, y la sensación de falta de control sobre lo que se ingiere durante el episodio. Los episodios de atracones se asocian a tres (o más) de los hechos siguientes:
  1. Comer mucho más rápidamente de lo normal.
  2. Comer hasta sentirse desagradablemente lleno.
  3. Comer grandes cantidades de alimentos cuando no se siente hambre físicamente.
  4. Comer solo debido a la vergüenza que se siente por la cantidad que se ingiere.
  5. Sentirse luego a disgusto con uno mismo, deprimido o muy avergonzado.

Produce un malestar intenso respecto a los atracones. Los atracones se producen, de promedio, al menos una vez a la semana durante tres meses. El atracón no se asocia a la presencia recurrente de un comportamiento compensatorio inapropiado.
La gravedad mínima se basa en la frecuencia de los episodios de atracones que puede aumentar para reflejar otros síntomas y el grado de discapacidad funcional. Va de leve (1 a 3 atracones a la semana) a extrema (14 o más atracones a la semana).


OTRO TRASTORNO ALIMENTARIO O DE LA INGESTIÓN DE ALIMENTOS ESPECIFICADO: La categoría de otro trastorno alimentario y de la ingestión de alimentos especificado se utiliza en situaciones en las que el clínico opta por comunicar el motivo específico por el que la presentación no cumple los criterios para un trastorno alimentario y de la ingestión de alimentos específico. Esto se hace registrando “otro trastorno alimentario y de la ingestión de alimentos especificado” seguido del motivo específico (p. ej., “bulimia nerviosa de frecuencia baja”).
Algunos ejemplos de presentaciones que se pueden especificar utilizando la designación “otro especificado” son los siguientes:
1. Anorexia nerviosa atípica: Se cumplen todos los criterios para la anorexia nerviosa, excepto que el peso del individuo, a pesar de la pérdida de peso significativa, está dentro o por encima del intervalo normal.
2. Bulimia nerviosa (de frecuencia baja y/o duración limitada): Se cumplen todos los criterios para la bulimia nerviosa, excepto que los atracones y los comportamientos inapropiados se producen, de promedio, menos de una vez a la semana y/o menos de tres meses.
3. Trastorno por atracón (de frecuencia baja y/o duración limitada): Se cumplen todos los criterios para el trastorno por atracones, excepto que los atracones, se producen, de promedio, menos de una vez a la semana y/o durante menos de tres meses.
4. Trastorno por purgas: Comportamiento de purgas recurrentes para influir en el peso o la constitución (p. ej., vómito auto provocado; uso incorrecto de laxantes, diuréticos u otros medicamentos) en ausencia de atracones.
5. Síndrome de ingestión nocturna de alimentos: Episodios recurrentes de ingestión de alimentos por la noche, que se manifiesta por la ingestión de alimentos al despertarse del sueño o por un consumo excesivo de alimentos después de cenar. La ingestión nocturna de alimentos causa malestar significativo y/o problemas del funcionamiento, y no se puede atribuir a otro trastorno médico o a un efecto de la medicación.

TRASTORNO ALIMENTARIO O DE LA INGESTIÓN DE ALIMENTOS NO ESPECIFICADO: La categoría del trastorno alimentario o de la ingestión de alimentos no especificado se utiliza en situaciones en las que el clínico opta por no especificar el motivo de incumplimiento de los criterios de un trastorno alimentario y de la ingestión de alimentos específico, e incluye presentaciones en las que no existe suficiente información para hacer un diagnóstico más específico (p. ej., en servicios de urgencias).

VÍDEO "CARTA A ANA": COMO PERSONALIZAN LAS PERSONAS QUE PADECEN ANOREXIA NERVIOSA A SU ENFERMEDAD.




miércoles, 4 de febrero de 2015

Este blog ha sido creado por Carla Villalobos, Irene Palacios, Fiorella Quiliche y Lola Méndez para la asignatura de Filosofía Social y de la Cultura.

El motivo por el que he hemos elegido el tema de Trastornos Alimentarios y de la Ingestión de los Alimentos es porque, en la sociedad actual, la influencia de los medios de comunicación y de nuestra cultura sobre los cánones de belleza, han provocado que, buscando ese supuesto ideal de belleza, hayan aparecido los Trastornos Alimentarios y de la Ingestión de los Alimentos, y que cambien las expectativas de las personas sobre el modelo de físico que debe ser el ideal, sobre todo, en las personas jóvenes que son los más influenciables dentro de la sociedad. Desde el Trabajo Social se puede ver como se trabaja para prevenir este tipo de trastornos y realizar intervención individual y grupal con las personas que lo padecen.